Iñaki Urdangarin se hace el tonto

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TAL vez animado por el buen resultado que le dio a la infanta Cristina su comportamiento durante el juicio del caso Noos (“No se”, “No me acuerdo”, “Todo lo llevaba mi marido”), Iñaki Urdangarin ha adoptado también la postura del pobre tonto y ha solicitado la absolución al Supremo alegando que el solo era “un amigable componedor”. Es decir, que ponía la cara y sobre todo el nombre y las relaciones familiares a cambio de una buena pasta, independientemente de si el dinero tenía una procedencia lícita o no. La verdad es que es posible que a la infanta le haya funcionado esta estrategia, pero a él...

Iñaki Urdangarin se hace el tonto