El cambio de la oposición arteixana

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EL popular Carlos Calvelo, a quien los ciudadanos de Arteixo elevaron de alcalde absoluto a alcalde absolutísimo –por algo sería, ¿no?– dándolo trece de los 21 concejales de la corporación –antes tenía once–, tiró de lógica y planteó la conveniencia de pedir ayuda a la Diputación. El PSOE y el Beneguai pusieron el grito en el cielo –¡qué es eso de molestar a Formoso y a Goretti!–. En el anterior mandato, cuando el pepero Diego Calvo era el virrey provincial, los socialistas y los nacionalistas de la nazón de Breogán eran partidarios de recurrir a los fondos provinciales a todas horas... ¡Cómo cambian los tiempos!

El cambio de la oposición arteixana