Los resbalones peatonales

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EL asunto de la peatonalización va a pasar de puntillas para los viandantes, que están más preocupados de no resbalarse sobre los adoquines. Hay ciertas calles en las que es mayoritario el solo andar pero que registran un tráfico rodado de servicio, ya sea hasta los garajes o de reparto de mercadorías. El peligro que sufren los caminantes es que en los días de lluvia el aceite de los motores mal reglados se desprende al suelo. El líquido oleoso y el elemento no se mezclan pero sí conforman un caldo peligros para las suelas de los zapatos. Así que algún que otro transeúnte se ha visto a piques de ir a urgencias con alguna extremidad fracturada. Cabe preguntarse si el concello tendrá estos problemas en cuenta en su peatonalización...

Los resbalones peatonales