LA DURA REALIDAD DEL DEPORTIVO

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Es verdad que en el fútbol, a efectos de puntuación, da lo mismo perder por un gol que por ocho; otra cosa son las consecuencias que una derrota abultada tengan sobre la moral de los jugadores. Pero lo peor de la goleada que encajó ayer el Deportivo no es la pérdida de confianza que puedan sufrir algunos futbolistas, sino las dudas que han surgido sobre la capacidad de varios de ellos para ser titulares en un equipo de Primera División. Víctor Fernández insiste en que necesita tiempo para armar un conjunto fiable, ya que al haberse cerrado tan tarde la plantilla hay varios hombres que aún no se adaptaron a la mecánica del grupo. Quizá no le falta cierta razón al entrenador, pero posiblemente también haya alguno que nunca llegue a adaptarse por falta de condiciones.

LA DURA REALIDAD DEL DEPORTIVO