LECCIONES Y REFLEXIONES

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Ríos de tinta, montañas de papel, miles y miles de palabras y metros y metros de imágenes para calibrar, pesar, escudriñar y analizar el resultado de las elecciones en Escocia.
Y todo esto nos deja muchas lecciones y varias reflexiones. Asomado a este balcón observo el paisaje de la Europa de hoy: norte y sur. Pobres y ricos. Los pigs (ya saben: Portugal, Italia, Grecia, España) resignados a ser la comparsa y, al tiempo, beneficiarse de los fondos (las esmolas) de Alemania y sus satélites. Pagaron, claro que sí, por la pesca, la leche, la ganadería, la construcción naval, pero sus dádivas se fueron en polígonos ahora vacios, paseos marítimos y otras obras que solo beneficiaron a unos pocos y arrasaron el futuro en sectores que eran vitales para Galicia…
Nos dejaron un mercado común donde vale, para los mercaderes, los tomates y naranjas de África o Israel; que juegue la copa de Europa el equipo de Tel Aviv o esté en Eurovisión un cantante de más allá (más abajo) de Gibraltar. Una Europa donde, ahora mismo, alrededor de cincuenta regiones, de las llamadas “países sin Estado” buscan su futuro. Se reparten por Bélgica e Italia y llegan a este viejo país por el Norte, Nordeste y Noroeste…
Según la mayoría de los analistas políticos, la primera lección que nos dejan las votaciones en Escocia es que las urnas están para eso en contra de otros fines que propugnaban algunos y tantas lágrimas, miseria y dolor nos dejó.
El resultado de las votaciones, según el primer ministro de Gran Bretaña, traerá un cambio justo y equilibrado para Escocia, Inglaterra, Irlanda y Gales. Será necesaria una refundación, se va a formular la creación de una federación que puede ser la mejor salida para muchos de los problemas que hoy tiene Europa. Una mayor articulación de las políticas, abrir esta a los ciudadanos y, seguramente, establecer –para hacer a la política algún común en la vida cotidiana– una ley de consultas (el ejemplo Suiza) y un cambio total en las relaciones entre países y territorios.
La tan citada regeneración democrática es, ni más ni menos, que más democracia. Una democracia con techo de cristal, donde no sea posible dedicar miles de euros a remodelar un campo de fútbol mientras los hospitales están inutilizados por las goteras o se cierren cincuenta escuelas, cientos de aulas, en el rural.
Aprendamos y reflexionemos

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