ADIÓS A RAFAEL

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Como puntualmente informó nuestro periódico ha fallecido en Majadahonda el periodista sevillano Rafael González Rodríguez (1932-2013), que durante seis años (1972-1980) dirigió magistralmente “El Ideal Gallego”. Había pasado su niñez en Osuna y su juventud en distintas poblaciones de España, debido a los destinos de su padre, guardia civil, a quien Rafael idolatraba. Hizo los estudios de periodismo en la Escuela de Periodismo de la Iglesia y escribió con mano maestra en “Juventud Obrera” y dirigió “Signo”, “El Ideal Gallego”, “ El Correo de Andalucía”, la revista “Más”, amén de haber sido el último director reconocido del diario “¡Ya!”. También fue presidente de la UNPC (Unión Nacional de Periodistas Católicos).

Rafael fue en vida un periodista honrado, generoso, sencillo y ejemplar. Era un intuitivo de la noticia y un adalid de la comunicación. También realizó un gran trabajo en la radio, en la COPE. Escribió novelas y artículos sobre sus experiencias profesionales, uno de ellos genial “Con la Armada en el banco sahariano”. Se sabía prácticamente de memoria “El Quijote” y hasta se hizo una casita en El Toboso. Casado con una manchega, Amalia, fue buen esposo y mejor padre. En sus años como director de “El Ideal Gallego” intentó reflotarlo y lo consiguió en buena medida. Capitaneaba aquella redacción formada, entre otros, por Gaciño, Pita, Plaza, Llorente, Arce, Guimaraens, Llamas, Vales, Martínez, Bartolomé y un servidor. Teníamos a Manolito Gantes como hombre para todo. También fue el que dio la alternativa periodística al después famosos escritor Manolito Rivas.

Un servidor de ustedes tiene un recuerdo de gratitud para con Rafael. Me explico: en uno de los veranos en los que Franco celebró en el pazo Meirás Consejo de Ministros, yo conseguí entrevistar para “El Ideal Gallego” a todos, sin excepción, los que componían el Gobierno de España. Y todos salieron con declaraciones en nuestro periódico, porque lo logré hacer en un día. Al siguiente vi con sorpresa que Rafael había insertado en primera plana mi fotografía con un texto alusivo al logro periodístico. Todavía ahora agradezco su gran generosidad. A su familia, mi dolor y mi pésame. Que Dios le tenga en su gloria.

ADIÓS A RAFAEL