Ni que sea aforrador sirve de consuelo

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SUS compañeros de la Marea, nasía pa’ganá, decidieron alcumarlo “Recordman” al haber conseguido un hito inusitado, que el aparcamiento disuasorio de Lonzas permanezca vacío desde su inauguración, haca ya más de dos años y medio. A Daniel Díaz Grandío debió de gustarle, pues jamás ha renunciado a luchar por nuevos retos. Como concejal de Movilidad Sostenible –parece una broma que los mareantes tengan el valor de mantener un departamento con semejante denominación– el transporte público se encuentra entre sus atribuciones y no ha sufrido el más mínimo cambio desde su toma de posesión. Es sí, ha salido aforrador. De hecho, el año pasado dejó sin ejecutar el ¡88%! del presupuesto que su concejalía; de la partida para infraestructuras –casi 900.000 euros– gastó 4.000 y en lo que más invirtió fue el semáforos. Es verdad que tacita a tacita, Carmen Maura se hizo un capital, o, al menos, eso decía en aquel famoso anuncio de Monky. Si los spots televisivos reflejasen la realidad y Grandío fuese tan medido con su dinero, hasta podría comprarse un chalé, a lo mejor hasta de 600.00 euros, pero lo hace con el del Ayuntamiento, o sea, que deja sin cubrir necesidades de los coruñeses y los priva de servicios.

Ni que sea aforrador sirve de consuelo