CINTADOS DE CAL: CUADERNO DE BITÁCORA

|

Obra enciclopédica. Artística. Hecha con paciencia para aguantar sin morir en el intento. Trabajo, trabajo, trabajo. Y pasión investigadora para averiguar lo que quisieron decirnos generaciones precedentes. Pájaros, raposos, gallinas, cazadores, mujeres, utensilios diversos, serpientes, apellidos, nombres y años referidos a siglos pasados. Páginas de un periódico mágico abierto con reveladoras secciones: cinegética, deportiva, informadora, gacetillera, con columnas de opinión y sucesos nacionales e internacionales. Primer viaje iniciador del libro –“Os símbolos e a memoria”– como singladura de un Breogán en carismático regreso a casa, navegando por mar verdeazul con puertos en Monforte, Palas de Rei, Taboada, Sober, Chantada y Monterroso. O, con mayor precisión, un Ulises pamplonica buscando connivencia de oráculos para encontrar el camino.

Ruta segunda: “A realidade e o abandono”. Simbad el Marino contando sus hazañas náuticas por boca de Scheherezade, moza gallega de ojos azules que sueña encantamientos y prodigios ante el tiempo depredador que arruina todo. Desde Sanabria a Oimbra pasando por mil lugares. “No hay que olvidar que la función básica de los cintados es garantizar la impermeabilidad de los muros y asegurar su protección contra la flora y la fauna, pero a veces este trabajo va acompañado de otras funciones que pueden considerarse decorativas” (sic). El itinerario tercero, “Unha esperanza”, encarna la locura ocre del autor en Cunqueiro y sus pócimas meneadas diestramente por la cámara fotográfica. Comporta la soledad que cada uno lleva consigo ante el mar de inciertas aventuras que nos desafían… Como es de rigor el índice remite a la bibliografía y dedica un último capítulo –“Non estamos sós”– a la existencia de soluciones similares constructivas en otras latitudes y países.

 

CINTADOS DE CAL: CUADERNO DE BITÁCORA