El beneficiode los recortes

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LA Policía llevaba varias semanas detrás de un ladrón, poco más que un robaperas, que había reventado una máquina expendedora del hospital del Lugo. Al fin, logró detenerlo, pero pocas horas después quedó en libertad. Los agentes avisaron a la jueza de guardia de que no podían ponerlo a su disposición por falta de efectivos y de coches para trasladarlo. Al instante la magistrada envió un auto –no un vehículo, sino un escrito judicial– decretando su puesta en libertad, pues la falta de medios no es razón suficiente para mantener a alguien en el calabozo. ¡Qué maravillosos son los recortes!

El beneficiode los recortes