MALA INTERPRETACIÓN

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¿Qué fue de las enseñanzas de Xan das Bolas? ¿De las de Pepe Isbert? Incluso de las de Tony Leblanc, que aún están recientes. Los tres crearon escuela, pero no queda nada de su magisterio. Es verdad que en los tiempos de los dos primeros no había DVD, ni siquiera vídeo; sin embargo, a Tony Leblanc le cogió incluso la época del pirateo de internet. Pero ni así.

Los expertos en arte dramático aseguran que es imposible saber cuando un buen actor interpreta o no y, si esa afirmación es verdad, la gala de los premios Goya dejó claro que en España hay muy pocos artistas de calidad. Todos cuantos pasaban por el escenario demostraban que estaban representando un papel. ¡Y eso que faltaba Willy Toledo!

Que si la Casa Real, el balonmano, los recortes, las mantas, el agua, los desahuciados, los saharauis... Hasta el presidente de la Academia de Cine –para algo es el jefe de todos ellos– interpretó el papel de monologuista, que en estos tiempos tiene mucho mercado en las televisiones y conviene estar preparado para el caso de que a uno le den la patada, que nunca se sabe cuándo puede suceder.

González Macho se quejó de la subida del IVA, que, por cierto, la pagan los espectadores, y afirmó que el cine no es de los de la ceja ni de los del bigote ni de los de la barba –cierto–, sino que se trata de un derecho de todos lo españoles –cierto, también. Pero se le olvidó explicar por qué cada día son menos los españoles que ejercen ese derecho.

Votar también es un derecho de todos los españoles y en cada cita electoral son menos los que deciden ejercerlo, lo que, según la opinión unánime de los analistas, significa que el desinterés por la política crece día a día. Trasladando ese razonamiento al cine, las urnas semivacías serían las salas despobladas, que se han quedado así por el aburrimiento que provoca en los espectadores el producto nacional. Porque, en cambio, el aforo se completa cuando se proyecta una película made in Hollywood.

Ya lo dijo Gabino Diego, que no es Xan das Bolas ni Pepe Isbert ni Tony Leblanc, pero tiene un poco de todos ellos: “No se puede convertir la fiesta de los Goya en un mitin político. Si te quieres manifestar, vas a una manifestación”. ¡Qué difícil lo va a tener para conseguir en el futuro un papel, por pequeño que sea! ¡Menos mal que se puede disfrutar de sus funciones en el teatro, que si no...!

MALA INTERPRETACIÓN