Los mareantes y su patrona

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¿ALGUIEN entendería que una foca se convirtiese en la abanderada del cambio climático y recorriese el mundo pidiendo ayuda para acelerar el calentamiento global y que los polos se derritiesen con más rapidez? O, al revés, ¿que un cocodrilo renunciase a zamparse las gacelas que cruzasen su río ofreciéndolo como un sacrificio para que el dios de los reptiles provocase una nueva glaciación? Una y otra situación son absurdas, como absurdo es que un mareante reniegue de la Virgen del Carmen; de cualquier otra advocación mariana aún podría llegar a entenderse, pero de la Virgen del Carmen, la patrona de los marineros... Pues la Marea, nasía pa’ganá, lo ha hecho; y ha advertido a la Cofradía de que ni se le ocurra pasar por María Pita para pedir el más mínimo apoyo. Y Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, aún tiene el cuajo de asegurar que su labor en el Ayuntamiento no ha influido en el descalabro electoral del 26-J. El “Vigrencita, virgencita, que me quede como estoy” de poco le va a servir en los próximos comicios.

Los mareantes y su patrona