TRAGEDIA EN BETANZOS
Trágico; ese el adjetivo idóneo para calificar el suceso acontecido ayer en la guardería betanceira de la red Galiña Azul, porque la muerte de una niña de dos años es siempre una tragedia. La investigación judicial ya está en marcha y en ella se depurarán las responsabilidades penales que se deriven del ahogamiento de la pequeña, pero, por otro lado, habrá que aclarar todo lo relativo al control que se ejerce sobre los alumnos en las escuelas infantiles. La tarea corresponde a la Consellería de Traballo e Benestar, pues de ella dependen esos centros educativos, cuyo personal no puede relajarse ni un segundo en la vigilancia de los menores.
