Muchas y gordas mentiras

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¿Recuerdan? El rescate bancario no costará ni un euro. El asunto de Valencia es por mil euros. Esos señores de los que usted habla ya no están en el partido. Nadie podrá probar que son culpables. ¿Se acuerdan? Pues eran mentiras. Y gordas. Parodiando a nuestro ínclito presidente “son muchas mentiras y muy gordas mentiras”.
Un curioso libro que encierra dos librillos (en tamaño) “el arte de la mentira política” y “es conveniente engañar al pueblo”, que en su día repartió “Público”, recogiendo opiniones de Swift y Nicolas de Condorcet sobre la mentira y sus proverbiales vínculos con la política y los políticos, me sirve para poner marco a la triste actualidad de estos días en este atribulado país.
Y es que aquello de no es una causa (corrupción) del PP, sino una causa general contra el PP que nos dijo, hace años ya, el presidente Rajoy, presidente del Partido Popular, no se compadece con las declaraciones de uno de los testigos del caso Gürtel que acusa al PP (al de Madrid y al nacional) de cobrar mordidas. Cita a Esperanza Aguirre y al tesorero Puerta como testigos de los ingresos irregulares (donaciones de empresarios) empleados en pagar campañas electorales.
Y están los informes policiales que destapan una serie de irregularidades que superan aquello de “¿financiación por un ingreso de mil euros?” referido al pitufeo de Valencia, cuando se trata de millones destinados a sufragar gastos electorales de Valencia y Madrid… Y aún se esperan noticias de otros casos que saquearon las administraciones públicas.
El maquillaje de las cuentas, la negación a los ciudadanos que padecen pobreza energética, los recortes en educación y sanidad (29.000 docentes menos para un millón de alumnos más, por ejemplo) o la cohabitación entre parlamentarios y empresas, en España y en el extranjero, desde despachos fantasma, conseguidores en una palabra, que tienen nombre, apellidos y jugaban –o juegan– en el mismo partido.
Como se dice en ese libro al que aludía en los primeros párrafos, la mentira política es el arte de hacer creer al pueblo falsedades y hacerlo a buen fin. Distingue así la acción de decir la verdad la cual, al parecer, no precisa de ningún arte… El autor, ya en aquellos tiempos –1770– fija unas normas para calcular en libras, chelines y peniques, el valor de una mentira política, se asombraría de las cifras que hoy envuelven aquí una mentira Es bueno recordarlo hoy, víspera del día grande de las mentiras, mentirijillas y excesos, que les cuelgan a los santos inocentes.

Muchas y gordas mentiras