A PROPÓSITO DE LINCOLN
Hace muy pocos días he tenido la oportunidad de ver la película “Lincoln”, dirigida por el gran Steven Spielgberg; me pareció magnífica, pero no es mi intención hacer una crítica de la misma, sino algunas reflexiones al momento histórico que relata.
En enero de 1865, el presidente Abraham Lincoln aborda su segundo mandato con dos objetivos: terminar la guerra civil que desangra el país y abolir la esclavitud, una lacra que degrada a la raza negra, seres humanos que son tratados como mercancía. Para ello necesita aprobar la decimotercera enmienda a la Constitución, pero es urgente tejer una alianza de votos tanto con el partido republicano como con el demócrata, ya que en ambos hay suspicacias a dicha enmienda. Su tesón hace posible que la votación salga adelante, un hecho histórico que permite a la población de color ser ciudadanos libres. Eso sí dejan de ser esclavos, pero no se acaba el racismo, que por desgracia aún perdura en casi todo el mundo.
Hoy un hecho que nadie podría pensar ni asumir en aquel momento, un ciudadano negro preside el país y aborda su segundo mandato intentando dar nuevos derechos a los inmigrantes, mayoritariamente latinos, que viven y trabajan en EEUU, pero que no gozan de los mismos derechos.
Es curioso analizar que cuando se aprobó la abolición de la esclavitud se argumentaba en su contra que luego pedirían el voto y seguidamente lo harían las mujeres Y así fue, el movimiento sufragista femenino no tardó en abrirse camino y se afianza con fuerza en 1912 ganando estado por estado, hasta que en 1920 con la enmienda decimonovena a la Constitución se aprueba el voto de la mujer. Han pasado 93 años y seguro que pronto una mujer presidirá los EEUU.
Conquistar derechos y libertades siempre fue un arduo y largo camino. Pero detrás estuvieron impulsándolo activos movimientos sociales, nada se conquista sin la complicidad e implicación social. Retroceder en derechos es mucho más fácil que conquistarlos. Retroceder en calidad democrática, en educación, en sanidad y en vivir con dignidad es el principio de la nueva discriminación y desigualdad. Está ocurriendo ya.
