Trump llegó a María Pita

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XULIO Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, tuvo tiempo de sobra de conocer a Donald Trump durante la etapa en la que disfrutó de sendas becas en Saint Louis y Michigan y parece que le gustaron sus mañas. Comparten aversión a los temas religiosos; el presidente de EEUU a todo lo que tenga que ver con el islam y el alcalde, a lo relacionado con el catolicismo. También comparten preocupación por el empleo; el magnate dirige un imperio en el que da trabajo a miles de personas y el regidor ha hecho de la Marea, nasía pa’ganá, una agencia de colocación para darle un contrato a los amigos a la menor oportunidad. Igualmente comparten odio a los medios de comunicación. El mandatario americano los ha calificado con reiteración de enemigos del pueblo y el Príncipe de las Mareas desplegó el sábado un equipo de propaganda que repartió folletos por Riazor en los que se glosaban sus desvelos por el estadio que intentan desacreditar “desde algún foro de papel”. Al final, va a resultar que fue un periódico el que anuló el contrato firmado para reparar la cubiertas o el que ordenó que las obras no empiecen hasta el verano de 2018. ¡Vaya con la moda de la postverdad!

 

Trump llegó a María Pita