Un misterio alimenticio

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IKER Jiménez, hijo putativo de Jiménez del Oso y de J.J. Benítez, especialista en misterios y avanzado para su tiempo, pues ya anda por el cuarto milenio, va a tener que surcar con su nave del misterio las procelosas aguas de Cataluña, que desde hace ya una larga temporada están más embravecidas que las de la Costa da Morte. Veremos a qué conclusión llega, pero no va ser fácil desentrañar los enigmas de lo que allí sucede. Los independentistas presos han abandonado la huelga de hambre, pero alguno de ellos ha reaparecido en el mundo con el mismo peso que tenía cuando le dio por el ayuno. No se trataba de que se hubiesen metamorfoseado en unos Gandhi 4.0 que se purificasen en las aguas del Noguera Pallaresa en vez de en las del Ganges o el Indo, pero qué menos que perder unos kilitos. Sí, tener el aparato digestivo en baja forma cuando ya está aquí la Navidad es una faena, pero de ahí a seguir tan rollizos como si no hubiesen dejado de comer ni un día... Sospechoso, ¿no?

Un misterio alimenticio