JUZGADOS COLAPSADOS

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Siete mil condenas pendientes de cumplirse, que son las que acumulan los juzgados de lo penal coruñeses, son muchas. Los trabajadores se encuentran desbordados y solicitan más medios, tanto materiales como humanos. Porque, además, el no cumplimiento de la sanción puede suponer que prescriba, es decir, que el condenado nunca tenga que cumplir la pena a la que fue sancionado. La situación se agrava año tras año y todavía más desde las reformas sobre el tráfico y la inclusión de algunos comportamientos en el Código Penal. Así, el futuro de la Justicia no parece el más halagüeño, sobre todo teniendo en cuenta que con la crisis solo se habla de recortes.

 

JUZGADOS COLAPSADOS