La clave de la permanencia

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EL Deportivo no anda tan apurado este año; en parte porque tiene una plantilla un poco mejor que en las temporadas anteriores y en parte porque los últimos son malísimos. Los normal sería, por lo tanto, que se salvase con un poco de antelación al final de la Liga, pero si llegase a la jornada definitiva obligado a ganar un puesto para evitar el descenso, se podría dar también por salvado. Bastaría con que Tino reuniese a los 26.000 socios al pie del estadio y los pusiese a soplar para que volasen la cubiertas –puesto que para entonces ya no habrá temporales–, resultado: partido suspendido y una posición adelantada en la tabla. ¿No fue lo que ocurrió el pasado fin de semana? Malo será que para el 21 de mayo, fecha de la conclusión del campeonato, la Marea, nasía pa’ganá, haya arreglado Riazor.

La clave de la permanencia