Crecimiento, empleo e inflación

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El comportamiento de la economía va suministrando datos relativos a 2015 y hay que confesar que pocos podrían apostar hace un año que el PIB iba a crecer un 3,2%, el mayor avance desde 2007; que se iban a crear más de 525.000 puestos de trabajo y que la inflación fuera del 0% y bajando. La legislatura más complicada se cerró con una vuelta de los indicadores de 180 grados. La legislatura en la que España estuvo al borde del rescate ha sido de las mejores. Por supuesto que hay sombras: la deuda pública, el déficit de las cuentas, el endeudamiento privado, la calidad del empleo, los bajos salarios. Pero nadie sale de una crisis de caballo creando empleo fijo y con sueldos de lujo. Y todo manteniendo los pilares básicos del estado del bienestar.
Es obvio que ahora viene rematar la faena y es aquí donde vuelven las preocupaciones. La inestabilidad política es una realidad. Tanto que nadie sabe si vamos a tener nuevas elecciones o un gobierno que pueda continuar con el trabajo, para rematar lo logrado en esta legislatura, y no un retroceso que puede hasta devolvernos a la casilla de salida con problemas otra vez de confianza, inversión y empleo.
Las cosas no pintan bien. Hasta desde la UE nos reclaman sensatez y acuerdos para no frenar o cambiar la senda iniciada. Pero está difícil. Pedro Sánchez tiene prisa. Cree que esta es su oportunidad de presidir el Gobierno, aunque sea con aliados indeseables que quieren romper la democracia desde dentro, cargándose lo que haga falta, dinamitando el propio PSOE y las cuentas de la economía. Veremos como acaba la cosa.

Crecimiento, empleo e inflación