Margallo se maneja con la retranca

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LA niña Soraya trabajó una larga temporada como ama de llaves de la Moncloa y ahora aspira a ser la marquesa del palacio. Gracias a su antiguo puesto, conoce secretos inconfesables de media España, que pretende que le sirvan para llegar a instalarse en los aposentos de la torre del homenaje. Pero antes tendrá que picar mucha piedra y algunos de los pelouros parecen indestructibles. Por ejemplo, Margallo, que no parecía ministro ni cuando lo era y que siente una especial inquina hacia ella. Tipo leído y, por lo tanto, culto, que viajó por las cancillerías de medio mundo, no deja pasar un día sin darle un capón. Los dos últimos han sido memorables: “Si la exvicepresidenta del Gobierno tiene programa, es un incunable, porque yo no lo he visto” y “La persona que nos ha llevado a la primera moción de censura que triunfa, ¿puede vencer a Sánchez?”. Buena afirmación y buena pregunta. Ya está tardando un debate entre ambos.

Margallo se maneja con la retranca