Un pensionista muy sacrificado

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EL saqueo del Ayuntamiento de Marbella fue la trama corrupta más pailana y hortera de la historia. La encabezaban Jesús Gil, un clon de King Kong; Juan Antonio Roca, que colgó un cuadro de Miró en el cuarto de baño, y Julián Muñoz, que se ligó a una tonadillera a la que en Andalucía apodan “La pelúa”. El primero ya falleció, el segundo lleva años en la cárcel y el último disfruta del tercer grado penitenciario. Está compungido, pero pese a la pena se confiesa en una entrevista: “Vivo de mi pensión. Pago 50 euros al mes por la responsabilidad civil por malversación”. O Dios le da una larga vida o no va a quedar dinero pendiente de cobro ni nada.

Un pensionista muy sacrificado