No se entera

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Hablando de los toros en general, ya lo haremos luego de los de Mariano, recordemos los epitafios a la actuación de Rajoy: “Se cree que está en el club de la comedia; es un maleducado pues llega tarde por la mañana, más tarde por la tarde y se marcha en medio de la tarea o, su paso por el Parlamento se convirtió en una moción de censura a toda su historia política”. Pues no se entera. En su discurso, bravucón y “faltoso”, esquivó, como cuando era un profesional del plasma, la corrupción que asola a su partido; y el mismo día en el que los medios de comunicación repetían lo de los lingotes de oro y las comisiones que cobraba su partido ¡en las obras de los hospitales valencianos! Presumía de la España recuperada cuando ese día se conoció que subió el paro. Efectivamente: el presidente en funciones es un bluf y no se entera de lo que pasa a su alrededor.
Mariano protagoniza hoy la copia de lo que para la historia significan los toros de Guisando. Allí, hace años, Enrique IV reconocía a Isabel de Portugal como heredera del trono. Hace dos días Mariano, el tancredo de la política española, se desmarcó de la posibilidad de repetir en el Gobierno. Y menos él cualquiera puede ser su heredero. 
¿Por qué no se entera de lo que pasa a su alrededor? Pues porque le fatiga. Se aburre. Y como no se entera pues se extraña de que nadie contara con él para hacer el cambio de rumbo… Oiga que el cambio es que no esté usted, ni sus políticas ni la corrupción de su partido.
No se enteró aún, aturdido por los aplausos de sus fieles y la ayuda de la prensa de trincheras, de que su programa, su historial no es grato para millones de ciudadanos desde Pontevedra hasta el cabo de Gata…
El latiguillo de su “me explico para que hasta ustedes me entiendan” es una referencia a lo de “un vaso es un vaso…” o “los españoles son muchos y muy españoles” o “te quiero Rita” o “resiste Luis”, que nos llevó a los españoles hasta el límite de la resistencia.
Pedía un gran pacto, con él de gran capo, con Ciudadanos y PSOE. Y cuando estos se unen, demoniza el acuerdo y no entra, pues tiene que salir él, que es el problema y no quiere enterarse…
Se escribió el final del principio. Atención a los siguientes capítulos.

No se entera