UN DURO RETO PARA FERNANDO VÁZQUEZ

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El Real Madrid vuelve a Riazor, su campo maldito de toda la vida, para enfrentarse al Deportivo. Y lo hará en una época en la que tanto unos como otros están haciendo las cosas rematadamente mal. El Madrid, con mucho alboroto en su vestuario, está muy lejos de su nivel habitual. Y en el Depor, su nuevo “coach”, Fernando Vázquez, tiene por delante un complicado viacrucis para salvar la temporada. Hacía muchos años que por estos lares no teníamos un técnico de la tierra. Tengo plena confianza en la inteligencia deportiva que exhibe el de Castrofeito. Pero está obligado a inventar un nuevo Depor para salir del atolladero.

Sin embargo, a Fernando Vázquez le cayó encima un marrón de vértigo. Y lo peor. Con una plantilla que no acaba de cuajar y en la que el grupo de futbolistas portugueses se encuentran en el ojo del huracán de una afición que está hasta la coronilla por la amargura que está padeciendo. A José Luis Oltra, el héroe del ascenso la temporada pasada, lo invitaron a salir. Después llegó Domingos Paciencia. Parecía que se había dado en el clavo. Pero no fue así. Su inicio fue casi idéntico al de Oltra, pero acabó perdiendo el norte y abandó el barco dejando al club coruñés en aguas revueltas. Colista de Primera. Y lo que es peor, sin visos de recuperación.

Pero el Deportivo tiene un as en la manga al que no queda más remedio que aferrarse. Riazor siempre fue un campo detestable para el Madrid. La última victoria merengue, de las escasísimas que sumó en el feudo coruñés, fue el 30 de enero de 2010. Aquella tarde, con el famoso taconazo de Guti que culminaría Benzemá en uno de los goles, el equipo de Pellegrini venció por 1-3. Hacía 18 años que el Madrid no sumaba los tres puntos ante el Deportivo en cancha coruñesa.

Otra de las ventajas para los deportivistas en el choque de mañana es que los del Bernabéu vendrán con ausencias importantes. Ya con la Liga perdida, sus opciones se centran en la Copa y la Champions. Recordar que unos días después, el martes 26, los de Mourinho se medirán al Barça en la vuelta de la Copa. Es una circunstancia que deben aprovechar los deportivistas. Ganar es vital para seguir soñando con el milagro. Y la afición también tiene que jugar su partido. Comienza otra etapa. Y no hay que dejarla escapar.

 

UN DURO RETO PARA FERNANDO VÁZQUEZ