De radicales y reaccionarios

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En los felices años ochenta, cuando el PSOE pedía un “NO” para la consulta sobre la OTAN y los ciudadanos gritaban en la calle “bases fuera” y, según los archivos de la CIA, en Norteamérica temían a los socialistas-nacionalistas de Felipe González, un joven y brillante periodista –que había vuelto del revés la información en TVE– era citado en los cenáculos madrileños como instigador, simpatizante del nacimiento de un Partido Radical (ya hubo uno en tiempos de Amadeo I, otro fundado por Lerroux en 1908), a imagen del Partido Radical Socialista en 1929 que acabó, tras distintas peripecias, en lo que hoy conocemos como Izquierda Republicana. 
Pues bien, ese joven, que luego pilotó el periódico que durante años fue la referencia para la progresía del país, se vio obligado a desmentirlo en una conferencia en el Club Siglo XXI. Pero en su lúcida intervención José Luis Cebrían se mostró partidario de un partido que pusiera en marcha profundas reformas en el orden político, científico, moral y religioso, que es como cita, el Diccionario de Plaza y Janés, al Partido Radical. Por cierto: lo contrario a radical, según el mismo diccionario, es maleable, parcial, reaccionario.
Pero sigamos: esto que van a leer es lo que dijo Cebrián: “La España Radical no es una formación política, sino la España a nivel de calle, de escuela, de fábrica, de oficina. La España llamada a ser rescatada por la democracia aún naciente e incomprensiblemente olvidada por los partidos y los aparatos del poder. La España Radical es, antes de nada, la de los españoles preocupados por los retrocesos que nuestra democracia sufre. La España utópica soñada por los hombres honestos…”.
Curiosamente esa radicalidad que pedía Cebrián es la que ahora busca, en la calle y en el Parlamento, el partido de Pablo Iglesias, al que se le acusa de radicalidad arrojándole la expresión como un insulto. En el coloquio, el entonces secretario general del PCE, Santiago Carrillo, dijo que “hacía suyas la mayoría de las ideas que desarrollaba Cebrián”. Y añadió: “El verdadero Partido Radical es el que se podría formar con la unión de la izquierda entre socialistas y comunistas…”.

De radicales y reaccionarios