LA DEFENSA DE LA FÁBRICA DE ARMAS

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Casi de manera simultánea se abrieron ayer dos nuevas vías en la campaña para evitar el cierre de la Fábrica de Armas; por un lado, los trabajadores de la factoría coruñesa iniciaron un encierro de 48 horas y, por otro, los alcaldes de los cuatro municipios con plantas de General Dynamics firmaron un manifiesto de rechazo a los planes de la multinacional estadounidense. No será fácil que los ejecutivos de la empresa renuncien a sus intenciones, pero eso no debe ser un motivo de desaliento para seguir la lucha; al revés, es muy importante perseverar en las medidas de presión encaminadas a conseguir que rectifiquen. Incluso si la fuerza se hace desde un espíritu de unidad, como ha ocurrido hasta ahora, habrá más posibilidades de que General Dynamics acabe dando su brazo a torcer y mantenga en funcionamiento una industria con tanto arraigo en la ciudad como la Fábrica de Armas.

LA DEFENSA DE LA FÁBRICA DE ARMAS