La retranca de Caballero

|

CUANDO el título de okupa del pazo de Meirás aún estaba expedido a nombre de Franco, el todopoderoso Caballero, don Abel, ya andaba por el mundo. En esos tiempos aprendió que la conjura judeo-masónica era una muletilla que se podía colar en cualquier situación en la que el viento soplase en contra. Él, que tonto no es, se apropió el argumento ¿?, le dio un barniz vigués y en cuanto hace falta recurre a él para justificar los injustificable. Pero en la versión olívica los malos no son los judíos ni los masones, sino Feijóo. Al presidente de la Xunta le ha caído encima ahora la culpa de la paralización del área metropolitana, cuando fue un juez quien decretó esa paralización. Y lo hizo precisamente por el rechazo del alcalde a ajustarse a las normas que rigen el ente supramunicipal. O sea, el artífice de habérsela cargado es Caballero, que ayer, tras confirmar el Tribunal Superior la sentencia, advirtió: “Nos vemos en las elecciones”. ¿En las autonómicas? Jaj, ja, ja. Por cierto, horas después pronunció una conferencia sobre las áreas metropolitanas. Otra vez, ja, ja, ja.

La retranca de Caballero