La voz de la calle

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Como a muchos ciudadanos, me parece que el vicepresidente del gobierno debía contener su desmedido afán de meterse en todos los charcos aunque las más de las veces, no hace más que repetir la voz de la calle .Pero él ya no está en la calle pidiendo escalar el cielo.
Lo raro es que desde el PP, alineado con la democracia cristiana en Europa y defensor (Casado dixit) de la mayoría de españoles fieles a la religión católica, no critique la disoluta conducta del emérito aunque entendamos que no va a meterse con las comisiones de Juan Carlos I, pues ya tiene bastante con los sobresueldos descubiertos en Génova. Y es que aunque no se lo crean nuestros políticos en la calle, en el bar, en las casas y en el “chollo” se comenta –cada uno con sus filias o sus fobias – la actualidad que aparece en los medios de comunicación y en todo lo que les rodea en su devenir diario: desde el follón de las vacunas contra la pandemia, hasta los resultados del Barça o del Depor. Y no les digo nada si se trata de asuntos relacionados con la cartera, el aumento de la tarifa de la luz, o la pelea entre administraciones por el coste de la autopista.

Mal van las cosas por ese distanciamiento de la calle con los que gobiernan, al constatar la ciudadanía que sus problemas no tienen el reflejo suficiente en sus señorías que cobran, precisamente, por atender a quienes les pagan. ¿Sa usted de que se habla hoy en la calle? Pues de lo que contó TV: que Partrimonio Nacional pagaba loa gastos de Corina, incluida la vigilancia, a cien empleados en Zarzuela y seiscientos mil euros para indemnizar a la tripulación del yate real

Estamos cansados con lo de “eso no toca”, “eso no interesa”, que oímos más de una vez en el hemiciclo. Y entendiendo que el gobierno lo forman dos partidos distintos con programas diferentes, las observaciones y declaraciones que escuchamos a unos y otros, son el pulso mismo que se desenvuelve en la calle. Y alguna que otra bronca innecesaria, el resultado final es mejor que notable. Desde el impulso de los presupuestos a los temas sociales, hasta la aprobación de leyes como la que permite la eutanasia, pasando por las ayudas a los colectivos más vulnerables, esos acuerdos en una lucha constante contra las desigualdades, recogen la voz de la calle.

La voz de la calle