Un lío de teleserie de tono morado

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“AQUÍ no hay quien viva” o “La que se avecina”. Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias e Irene Montero, la madre de sus hijos, de quienes él es el padre, pueden elegir el cuál de las dos series les gustaría interpretar un papelito, pues se enfrentan a un lío vecinal con una posible derrama de hasta 30.000 euros. Si fuese por ellos, ya se sabe que serían los nuevos protagonistas –sus dotes de actores o de actrices, que ya se sabe que con ellos hay que andar con mucho ojo con el lenguaje, están más que probadas–, pero con un cameo tienen más que suficiente; sobre todo por no fastidiar mucho a los telespectadores. El caso es que la comunidad de propietarios que agrupa los chalés de la urbanización de Galapagar donde viven no está inscrita en el registro. Regularizar la situación costaría esos 30.000 euros, una cantidad que unos vecinos están dispuestos a pagar y otros no. Los Iglesias Montero pertenecían al primer grupo, pero con la elecciones a la vuelta de la esquina ya dudan qué es mejor

Un lío de teleserie de tono morado