Señores, ¡vaya follón!

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El informe de los expertos sobre la reforma fiscal lo único que ha conseguido ha sido “enmierdar” las cosas e introducir al españolito medio en un mar de confusiones. Por un lado, Manuel Lagares, presidente de la Comisión que hizo el análisis, dijo en el Congreso: “Hemos hecho lo que nos ha pedido el Gobierno”. Por otro, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se desmarcó con la frase: “No es la propuesta del Gobierno”. Pero, ¿en qué quedamos? Por lo que a él respecta, Lagares defiende el informe de los “sabios”, el PSOE lo califica de agresión a las rentas medias y CiU de hachazo a los CCAA. Y mientras que el experto afirmó que “los ganadores son todos y ninguno los perdedores”, el español de a pie es víctima de un cabreo de aquí te espero.
Lagares defiende que la propuesta de los “sabios” es “una reforma integral” de los impuestos, pero el portavoz socialista en la Comisión de Hacienda, Pedro Saura, califica el informe de “una transferencia de las rentas medias del trabajo a las rentas del capital, que salen favorecidas”. Se dice ya que es una agresión a dichas rentas medias, que parece más un informe de la Troika que el de unos expertos que pretenden el equilibrio y la equidad fiscal.
También el portavoz de CiU, Josep Sánchez Llibre, acusó a los expertos de pretender “recentralizar las competencias de las comunidades autónomas”. Se afirma que las propuestas son un hachazo a las autonomías porque no van a atener capacidad normativa para poder legislar sobre sus impuestos propios e incluso los cedidos. Y en esta ceremonia de la confusión no podía faltar UPyD, cuyo portavoz dijo que el resultado de la reforma fiscal propuesta es neutro y que no hay rebaja alguna por que lo que se da con una mano se quita con la otra. Se quita con la subida del IVA y de los impuestos especiales así como con mayor fiscalidad sobre la primera vivienda y con ello se suprime el Impuesto de Patrimonio, se baja el de Sociedades y  se mejoran las rentas del capital.
Total, sigue ganando el rico. Y qué dice Rajoy. Pues, como siempre, nada: es el mudito de Blanca Nieves, pero se le puede aparecer la bruja y darle un escobazo.

Señores, ¡vaya follón!