UNA INSINUACIÓN COBARDE

|

Pirlo es un gran futbolista, nadie lo pone en duda; en cambio, no existe la misma certeza sobre su valentía. Su insinuación de que los jugadores del Deportivo   estaban bajo la influencia de algún tipo sustancia dopante cuando eliminaron al Milan de la Champions hace diez años es una auténtica cobardía. Si tiene pruebas, debería formular una acusación con todas las consecuencias; al no hacerlo, él mismo demuestra que no confía en la veracidad de sus palabras y que lo que ocurre es que todavía le duele la paliza que recibió en un partido que está considerado como uno de los diez mejores de la historia de la Champions.

UNA INSINUACIÓN COBARDE