EL FIN DEL CONVENTO OCUPADO

La Justicia ha tomado cartas en el asunto y ha dado de plazo hasta el próximo domingo para que los okupas desalojen el antiguo internado de Santa Gema. Después de tres años, el inmueble volverá a sus dueños sin que todavía esté muy claro cuál será su destino. La burbuja inmobiliaria se llevó por delante al exfutbolista del Celta Valery Karpin, quien en su día lo adquirió por siete millones de euros. Luego pasó a ser propiedad de la caja gallega, que solo tuvo que desembolsar un millón y medio, e intentó convertirlo en un geriátrico privado. Ahora, su nuevo propietario, un empresario de Sada, gracias a una jugada jurídica ha conseguido que la decisión pille por sorpresa a los okupas, que esperan, en los próximos días, recibir la orden de abandonarlo.

EL FIN DEL CONVENTO OCUPADO

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