La zancadilla de Ramos a la videncia

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De cierto entrenador se dijo siempre que de no haberse inventado el fútbol se habría pasado la vida cuidando vacas y sachando patacas. ¿Qué hubiese sido de Sergio Ramos? Por Andalucía se llevan más los toros y las aceitunas, así que podría haber acabado de banderillero o vareando olivos. Pero desde pequeño mostró soltura dándole patadas al balón –casi tanta como a los contrarios– y llegó hasta el Madrid. Casi mejor, porque como vidente hubiese fracasado. Tras filtrarse el viernes las irregularidades que cometió en dos controles antidopaje tuiteó: “Black friday, white saturday”. El sábado aún fue más negro; el Madrid encajó una goleada en Eibar.

La zancadilla de Ramos a la videncia