Eurovisión: Spain, six points menos

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Pedro Navaja era un matón de esquina al que le ocurrían cosas muy raras. Había nacido para martillo y, sin embargo, del cielo le caían los clavos. Y es que la vida le daba sorpresas, sorpresas le daba la vida. A España le pasa más o menos lo mismo en Eurovisión. Todos los años va a martillar –esta vez le tocó a Miki con “La venda”– y cae sobre ella toda producción mundial de clavos. Pero como siempre se puede ir hay un poco más allá, en esta ocasión la tormenta ha sido desvastadora. Le han quitado seis de los pocos puntos que sumó, porque se le atribuyeron por un error humano. Casi era mejor no volver a presentarse.

Eurovisión: Spain, six points menos