La tentación del futuro rey de Galicia

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Ser rey emérito tiene sus riesgos; por ejemplo, que a uno lo destierren del palacio de verano, que es lo que le ha ocurrido a Juan Carlos I. Pero también como a rey muerto, rey puesto, el padre de Felipe VI se ha montado su Marivent enxebre en el paraíso del trilingüismo armónico, Sanxenxo-Sanchencho-Sangenjo, según se emplee el gallego, el castellano y el koruño, los tres idiomas más hablados en el lugar... La corte paralela va desarrollándose poco a poco y ya cuenta con un amplio programa de regatas, en las que participan barcos que le han cogido gusto a surcar las rías, más atractivas para navegar que las calmadas aguas mallorquinas. La próxima prueba que se disputará es la que lleva el nombre del propio Juan Carlos I, en la que él reaparecerá tras su operación de corazón y en la que competirán 200 veleros. Habrá que regalarle una dorna al futuro rey de Galicia, Froilán, pura sangre Borbón, para que se empiece a aficionar a los deportes náuticos. Difícil no será, pues las competiciones acaban con grandes fiestas.

La tentación del futuro rey de Galicia