UN SUSTO QUE QUEDA EN ANÉCDOTA

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Un buen número de coruñeses sufió ayer un susto al conocer que se había producido un incendio en la refinería. El crecimiento de la ciudad ha terminado por cercar las instalaciones de Repsol y son muchas las viviendas que están cerca de la planta. Sin embargo, una vez más se ha demostrado la eficiencia del personal de la factoría, que fue capaz de solventar la situación de riesgo, aplicando sus protocolos y sin que fuera precisa la intervención de los bomberos de A Coruña o de Arteixo. Además, la información fluyó de manera correcta entre los responsables de la empresa y las autoridades políticas y los responsables de seguridad, minimizando las incertidumbres y evitando situaciones de descontrol. Al final, lo más importante fue que no hubo ningún herido y, ahora, la investigación determinará las causas de las llamas para evitar que se repitan.

 

UN SUSTO QUE QUEDA EN ANÉCDOTA