TERAPIA DE CHOQUE

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La convulsión que sacudió al Deportivo desde que el sábado por la noche concluyó el partido contra el Granada, se ha ido convirtiendo en tranquilidad absoluta desde que Fernando Vázquez tomó el relevo de Domingos. No porque el nuevo entrenador tenga una varita mágica, sino porque este tercer cambio refleja que la situación es desesperada y, por tanto, la calma es la única norma de conducta válida para tratar de acabar la Liga fuera de los puestos de descenso. Llegar a esa meta parece una utopía, pero para intentarlo Vázquez le “comió el coco” ayer durante una hora y media a la plantilla, iniciando así la terapia de choque encaminada a resucitar a un muerto.

TERAPIA DE CHOQUE