En memoria de Juan Francisco Froján Fontán

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firma el poeta: “Las palabra entonces no sirven, son palabras”, eso siente en el ánimo y en el nocturno de estas tristes horas en las que he conocido la dolorosa noticia del fallecimiento de Juan Froján. Vecino de Caldas y ciudadano del mundo, porque por el mundo pasan quienes como él indagan en lo próximo sin perder de vista lo lejano, en la conciencia y el afán de no olvidar que las aspiraciones del hombre se guardan celosas en el cuidado que tengamos con los demás hombres. Que solo avanzas si caminas y abres caminos al lado de los demás. Un hombre que cuidó el paisaje del hombre y también ese que al hombre contiene. Lo recuerdo el día en el que estalló la factoría de Brenntag en Caldas, era entonces delegado de Medio Ambiente en Pontevedra. De su diligencia salieron soluciones para encauzar el gravísimo problema medio ambiental que se produjo: la amenaza del vertido al río Umia de una cantidad ingente de productos químicos altamente contaminantes.
Era Juan un hombre más de ideas que de partido y en esa fidelidad militó en el socialismo gallego desde entrada la democracia, y lo hizo con generosidad y compromiso, compartiendo ilusiones e ilusionándose en una tarea que compromete al hombre y enaltece su destino.
Hoy quiero estar al lado de su dolida familia, doliéndome y expresándolo porque nada somos lejos de las palabras; con ellas conjuraremos su ausencia y cuidaremos con mimo de su digna memoria.

En memoria de Juan Francisco Froján Fontán