UNAS REBAJAS DESASTROSAS

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El comercio tradicional tiene la necesidad de reinventarse. A la durísima crisis que se está padeciendo (Galicia figura a la cabeza de España en la caída de ventas del sector minorista) hay que sumarle la desaparición de los períodos de rebajas. Hasta ahora, eran muchos los establecimientos que confiaban a los saldos de verano y enero la superviviencia de todo el año. Actualmente, con la ley en la mano, cualquier tienda puede establecer sus períodos de descuentos en el momento que mejor le venga, por lo cual, los carteles de rebajas proliferan a lo largo del año en las calles más comerciales. No es extraño que la campaña de saldos que hoy se cierra sea calificada como desastrosa. Lo peor es que la principal queja es la falta de clientes.

UNAS REBAJAS DESASTROSAS