BANDIDOS Y TAHÚRES
Estaba un servidor frente al televisor viendo una del Oeste –ya saben: tiros y peleas; bandidos, truhanes y tahúres– cuando, cansado de caballos y malos, me pasé a la lectura de los periódicos y, ahora no hablo del salvaje Oeste, me encuentro con noticias que dejan a este país “cuspidiño” al de la película: La Xunta, resalta la prensa, ocultó un informe contra una obra que benefició a Reganosa… y enseguida recordé las manifestaciones (¡a ría e nosa non de Reganosa!) y el conocimiento de un pacto secreto entre el entonces presidente gallego, Manuel Fraga, y la empresa para favorecer a la segunda, seguir mandando el primero, mientras, por otro lado, se ponía en peligro a todo un pueblo…
A las historias de los hermanos James (Frank y Jesse) le contraponemos los chanchullos de nuestras cajas; a las tropelías de los ganaderos frente a ovejeros, agricultores o indios, tenemos la desvergonzada amnistía fiscal y el caso Gurtel.
Hay más: la subvención “xunteira” a un tanatorio ilegal, en Oia: los generosos dineros que dan los gobiernos de España y Galicia para esa fiesta gastronómica del cocido de Lalín …
Aquí están los jefes de Bankia donde ilustres nombres de “populares” políticos se enfrentan a demandas de la fiscalía por indicios de cuatro grandes delitos y (más cerca y cercados) os “nosos” de la nueva-vieja caja a quien también les piden cuentas la justicia…
Y seguimos a la espera de justicia para los presuntos de la Gurtel que, mientras el resto del país se apretaba el cinto, ellos “apañaron” enseguida millones de euros para pagar la fianza y gastaron otros muchos –según la acusación– para pagar mítines del partido de la gaviota
Y ahí está, en su casa tan ricamente, con un salario de más de un millón de las antiguas pesetas, como premio a su paso por la justicia, al señor Divar, que hizo las cuentas del gran capitán y se quedó con palas y azadones entre rosarios y misas. ¡Y hablan de las pensiones de los mineros!
¿Más “pelis” ? Ahí tienen al electricista que robó el Códice Calixtino, al poli que lo detuvo, que como es del país, hizo enseguida la radiografía del ladrón : cerrado, oscuro, gallego, mientras el deán aparece como un adelantado en eso de los “Eres” que están últimamente tan de moda.
Ahora nos tienen que contar que papel jugó la policía que desde hace un año conocía todos los detalles…
