Las haches y las hachas de Burgos

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SER bombero es el sueño de muchos niños, algunos de los cuales –62 en concreto–, ya con unos años más, se han presentado a las pruebas para entrar en el cuerpo de extinción de incendios de Burgos. Aunque por edad sus conocimientos sobre ortografía deberían ser más amplios que cuando eran esos soñadores alumnos de primaria, 38 de ellos quedaron eliminados por ser unos auténticos ignorantes. Había quien “orneaba”, quien era un “esagerado”, un “exclavo”, quien participaba en una “rellerta” , quien estaba “esangüe”... Si hubiesen aprobado, tendrían que haber aprendido a usar la “hache” mientras les enseñaban a manejar el hacha.

Las haches y las hachas de Burgos