Perplejos, oigan...

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¿Lo explico...? Llevamos años padeciendo las consecuencias del caso “Gürtel” y hace más de dos que el sumario incluyó a Luis B., “el cabrón”, a la sazón senador y tesorero del PP.

Durante este tiempo las investigaciones y las filtraciones fueron jalonando las jornadas en un calendario, que poco a poco nos traía noticias de Baleares, Castilla y León, Levante y Galicia con más de trescientos imputados la mayoría de un mismo partido.

En todo este tiempo “saltó” a la prensa lo que, presuntamente, parecía ser el libro “B” de Luis B. al que –palabrita del niño Jesús– su partido había echado de Génova.

Y, puestas así las cosas, la investigación policial y el trabajo judicial, sigue su curso (a paso lento, pero eso no es noticia) y Luis B. entra y sale de los juzgados y se revisan sus papeles y se estudia su caligrafía y la justicia entra en “El País” pidiendo los famosos apuntes del “cuaderno” B.

¿Falta algo? Pues, según el profesor José Luis Barreiro, sagaz y agresivo tertuliano televisivo bajo el nombre de “politólogo”, si falta algo: ¿Pasado todo este tiempo como nadie investigó, registró las oficinas del PP? ¿Cómo durante todo este tiempo no se tomaron medidas para evitar que Luis B. borrase las huellas, escondiera pruebas o manipulara documentos? ¿Hay alguna clase de pacto?

La perplejidad del profesor Barreiro la compartimos miles de ciudadanos y se multiplican las sospechas a diario, cuando desde el Partido Popular reinventan la historia de Bárcenas: Que sí es, pero no está. Que si no, va pero tiene en Génova despacho y documentos. Que si le pagan el abogado, el coche y el chófer, pero no es del partido… y, lo último, la simulación de su despido diferido.

¿Simulación, doña Dolores? Repase el diccionario: falso, artificial, engañoso, doloso, tramposo.

Para mi amigo Luis, abogado laboralista, el PP cometió una infracción grave si el acuerdo se realizó en los términos que cuenta la secretaria general de los populares, pues es un fraude. Aquí no estará de más recordar que la señora Cospedal, además de sus remunerados cargos políticos, es licenciada en Derecho.

Como apunta un amigo mío ¿son tontos? ¿Nos creen tontos? Y para otro perplejo tertuliano, Carlos Príncipe, son “canallas e imbéciles” y no sabe que será peor.

Perplejos nos tienen, oiga con la simulación en diferido y con Bárcenas en la fila del paro y el PP ante la Magistratura del Trabajo.

Perplejos, oigan...