Oasis en el cabaré desierto

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Amal tiempo buena cara. Frente a los grandes males los correlativos remedios para taponar las goteras que sufren los hombres de la farándula y del espectáculo. Se mantienen solos. Con el culo al aire porque los trajes han sido recortados por el sastre inclemente de la crisis económica…

Sin embargo, la séptima edición del Festival Galego de Cabaré atraca en los muelles de La Coruña alejando la tristeza ambiental. Trece espectáculos. Música en vivo, actuaciones teatrales, danza, poesía. El Fórum como templo festivo ofreció el primer botón auspiciado por la compañía Femme Fatale, elenco Tirina Producción con la obra “Faracas”. Público testimonial, pero jacarandoso y reconocido por el mensaje lúdico, alegre y estimulante servido por un magnífico presentador que le pidió comunicación “boca a boca” para propagar la asistencia de espectadores a todas las convocatorias.

Canciones sobre el escenario. Secretos circunflejos. Historias que por ser “divinas” se humanizan. Un cabaré “O deserto” como encrucijada donde encontrarse dos embrujadoras hijas de faraones, Ana Puente y Paku Granxa. Que nos deleitan con una sencilla comedia musical en donde los poemas suspiran y galopan sobre las melodías originales de Brandán Lourenzo, guitarrista, al que también acompaña con los clarinetes Marcos Represas. Todos ellos bajo el texto y la dirección escénica de Roi Vidal.

Argumento sensual, irónico y emotivo donde dos artistas de cabaré en su ocaso narran sus vidas íntimas y profesionales. La cuadratura del círculo. O la búsqueda autogestionaria de la rentabilidad empresarial. El espectáculo como fin participativo. Brillantes ejecutantes con música en vivo. Y vuelos de palomas que hablan de pájaros, vivir en el desierto de la pasión o el erotismo seductor de la pareja protagonista bailando con gracia así de grande: elegantes, delicadas, femeninas…

 

Oasis en el cabaré desierto