El comercio celebra recuperar su horario pero pide abrir la hostelería

La plaza de Lugo, con sus tiendas abiertas en las últimas horas de la tarde de ayer | quintana
|

El comercio coruñés celebraba ayer haber recuperado su horario habitual, después de aligerarse las restricciones contra el Covid marcadas por la Xunta, pero claman por la apertura de la hostelería, muy importante para potenciar las ventas.


Javier Mosquera, presidente de Zona Obelisco, sostiene que “lo primero es la salud” pero destaca el poder de los bares y restaurantes para “retener” a la gente en las calles. “Es fundamental que vuelvan, especialmente en un mes como febrero que ya es de los más flojos en ventas de todo el año”, apunta el propietario de Casa Cuenca, quien también acusa las prohibiciones de movilidad entre ayuntamientos.


El presidente de Distrito Mallos, José Salgado, aseguró que la primera jornada del horario “normal” fue “muy tranquilita”. “El comercio se mueve gracias a la hostelería y mientras esté cerrada la gente no sale. 


Hay una sensación de hartazgo entre los vecinos y de desamparo entre los hosteleros, así que está la cosa muy mal”, comenta, aludiendo también a que se señaló a los bares como culpables de los contagios.


“La gran mayoría lo hacía bien pero se les acusó a ellos, que son los que mueven a los barrios. Estas semanas de restricciones ha habido muchísimas pérdidas y ya hay negocios que han tenido que cerrar. Y la gente ya ni sale a pasear porque no tiene ni donde ir al servicio”, dice Salgado.


Por su parte, José Luis Boado, de la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC), concuerda con los anteriores en la importancia de la hostelería y añade que las lluvias de la tarde no colaboraron en la primera jornada de nuevos horarios.


A pesar de todo, Boado confía en que la situación mejore: “Las perspectivas son un poco mejores al ver más gente en la calle, por lo menos la que sale de trabajar a las seis o siete de la tarde y puede hacer algún recado”. El presidente de la FUCC pide que la apertura de los bares llegue pronto, “aunque sea de forma gradual”, para que los ciudadanos tengan “otro motivo por el que salir”.


“La gente necesita tener donde hacer una parada, descansar y tomar un café o lo que sea. Las compras también tienen una parte social y sin los bares se pierde”, señala Boado.


Plan de ayudas

Desde la FUCC piden un plan de ayudas al comercio al estilo de los lanzados para los hosteleros, “teniendo en cuenta el declive y las limitaciones de los negocios”, indica Boado.


El portavoz de la entidad reconoce que “el Ayuntamiento tiene ya en mente esta medida” y solicita que se haga realidad cuanto antes, fijándose especialmente en la reducción de tasas fiscales.

El comercio celebra recuperar su horario pero pide abrir la hostelería