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Fue algo que tomé en la cena o, como apunta mi santa, ver en la tele la última sesión parlamentaria, pero el caso es que soñé que se discutía la reducción, a enfermos, viejos y pobres de los servicios sanitarios. La propuesta era, por un lado, el pago de las medicinas y otros actos médicos… La bancada aplaudía y se escuchaban gritos de vale, vale, vale.

De nuevo el gran jefe anunciaba la rebaja de las prestaciones a los trabajadores y la reducción de los subsidios al parado. Los aplausos fueron estentóreos : ¡Que se jodan, que aprendan!, ¡ya era hora! ¡Que se marchen a Laponia!

Sabido es, dijo el presidente recordando al gran fundador del partido, que los hijos de la gente de derechas son más listos y preparados ¡suprimamos las becas!, ¡subamos las matrículas! ¡Que toda la educación sea a cambio de dinero, que aún hay clases!

Vale, vale, viva la madre que te parió, gritaban los diputados puestos en pie.

Y en estas, y con un grito, desperté. Fue, le dije a mi compañera, como una película de terror… Claro, respondió, como sube el cine con esto del IVA todas las películas serán así: en blanco y negro y de miedo.

Entonces me acordé de otra película, “No habrá paz para los malvados”, y de los corruptos, defraudadores, incompetentes e incapaces que han llevado al país al borde del abismo, pues la deriva económica no se debe a los funcionarios, sino a los que han ocupado puestos y cargos que aparecen directamente relacionados con estafas, fraudes, despilfarros, desviación de fondos etc.

De esquina a esquina de este doliente país nos encontramos, por ejemplo, en Valencia, con un alto cargo del PP que se quedaba con el dinero destinado a la ayuda internacional… Contamos, por docenas, los implicados en Gurtel, Brugal… Y si echamos una mirada al mundo de las finanzas “atopamos” las desorbitadas e injustas jubilaciones de una élite, a la vez que nos encontramos con miles de conciudadanos estafados por las “preferentes”, y ahí está el Estado, el Gobierno, de bombero ayudando a unos y escondiéndose de los otros.

Y ya, despiertos, nos enfrentamos a la reforma laboral, al recorte en educación y sanidad, el empobrecimiento de la sanidad pública, a la merma de libertad.

Sabemos quienes son y no habrá paz para ellos… hasta que haya justicia.