UN AVISO SERIO

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La afirmación del alcalde de que no consentirá una Penamoa dos, en relación con el edificio de A Silva tomado primero por los okupas y después por los chabolistas supone toda una declaración de intenciones que debería devolver la tranquilidad a los propietarios de los pisos. Su preocupación es lógica, lo mismo que la situación de alarma que se ha generado en la propia Silva y en O Ventorrillo, cuyos vecinos temen que surja otro foco de marginalidad a pocos metros de sus casas. La justicia, por lo tanto, tendrá que actuar con celeridad para evitar que lo que por ahora es poco más que una amenaza, acabe enquistándose y convirtiéndose en un conflicto de orden social.

UN AVISO SERIO