UN CASTIGO SORPRENDENTE

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Todavía colea la sentencia de la llamada operación Malaya. Una decisión judicial que ha sorprendido no solo por la sustancial rebaja entre las penas impuestas y las que solicitaba la fiscalía, sino que, además, ha supuesto la libertad sin cargos para la mitad de los imputados. Este tipo de macroprocesos, capaces de concitar la atención de la sociedad, se suelen cerrar con castigos que, en principio, resultan sorprendemente bajos. En esta ocasión se trata del expolio de Marbella, pero se pueden recordar otros casos como aquella operación Nécora que, supuestamente, supondría la desaparición del narcotráfico gallego.

UN CASTIGO SORPRENDENTE