El consejo de los dietistas

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SI nueve de cada diez dentistas recomendaban consumir una marca determinada de chicles –al menos eso decía la televisión–, nueve de cada diez dietistas recomiendan desayunar chococrispis. Solo hay que ver el efecto que producen en Albert Rivera, el político antes conocido como Adolfo Suárez, para darse cuenta de que dan más alas que una sobredosis de Red Bull. El ciudadano naranja, charnego él, no desayuna pan con tomate y jamón como su vecino del piso de al lado, sino que devora el preparado estrella de Kellogs en un tazón que tiene estampado a Snoopy y que le regaló Inés Arrimadas, musa del sector pijo de Ciudadanos, es decir, de todo el partido. El caso es que Rivera se ha convertido en el enemigo de referencia de todos los partidos; desde la derecha hasta la izquierda lo tienen en el punto de mira, situación que se debe sin lugar a dudas a sus almorzos y no a su política. Porque si es al revés y lo que lo ha encumbrado es su política... a ver qué recomiendan ahora los dietistas.

El consejo de los dietistas