Fallamos la prueba de las terrazas

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lo de las terrazas en A Coruña fue, en algunos casos, tal despropósito que el Ayuntamiento ha tenido que salir a poner orden y recordar que a aquellos locales a los que se les ha permitido ampliar su espacio ha sido para mantener la distancia de seguridad, no para poner más mesas y aprovechar las ansias de calle y cañas de los coruñeses para hacer algo de caja. Y luego estaba la otra parte, la de los clientes que se olvidaron de que estamos en plena pandemia y tocaron, besaron, abrazaron y se acercaron a todo lo que les pareció oportuno. Que fue mucho. Hasta una pelea a botellazos hubo en la primera tarde de esta especie de tercer grado en la que vivimos ahora. Después de la experiencia hay locales que ya han decidido no volver a abrir. Para contribuir a la concienciación social y para no exponerse a más riesgo. Y todo esto solo en las primeras horas. Vamos mal.

Fallamos la prueba de las terrazas