Las obras del pueblo

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En las Universidades españolas, no se ha estudiado nunca desde la desaparición del antiguo régimen, los efectos económicos y sociales del desarrollo español en la segunda mitad del siglo XX, quizás por prejuicios idearios más que por razonamiento lógico de una situación traumática que le tocó vivir al pueblo español una vez acabada su desgarradora contienda civil y que acabó arruinando la frágil economía española en que se sustentaba el pueblo en su conjunto. Hasta 1959 España, no logra consolidar el modelo económico de la época dictatorial, al conseguir igualar la balanza que tenía este país en 1936, a partir de ese momento se logrará un desarrollo económico y social impulsado por la clase trabajadora sin parangón en Europa, las obras que se hicieron en España en todo el proceso de la dictadura, son hechas íntegramente por el pueblo español y a este pueblo le pertenecen, inducidas por la jerarquía imperante, según el modelo del momento, por su puesto que sí, pero se hicieron bajo el sacrificio de los ciudadanos españoles, sin tener en cuenta su ideología y pensamiento, el afán de desarrollo propició que el pueblo se involucrara en todas y cada una de las obras que se llevaron a efecto en el periodo de 1939 a 1975. La mayoría se corresponde con carreteras, pantanos, fábricas y viviendas.

Nadie en su sano juicio se atrevía a evadirse de la responsabilidad que tenía de obediencia por las consecuencias familiares que aquello conllevaba y mucha gente del régimen acogió y se responsabilizó de aquellos españoles que habían luchado contra los vencedores, ellos también eran españoles que sufrieron lo suyo y más, pero toparon con la sensatez de aquellos otros como ellos en las trincheras diferentes que recibieron su apoyo incondicional y salieron adelante, realizando los más diversos oficios, todo el desarrollo económico se basa precisamente en la colaboración entre españoles en momentos delicados y difíciles de soportar.

Los gobiernos de Franco, no subvencionaron obras de ninguna clase, fueron pagadas con los impuestos de los ciudadanos españoles y sirvieron para mejorar la vida del pueblo, tanto del campo como de las ciudades, se hicieron numerosos pantanos, para electrificar España y dar riego a los campos, se hicieron carreteras que no había para mejorar los desplazamientos, se llevaron a cabo la construcción de numerosas viviendas sociales para trabajadores y se crearon fábricas industriales, las minas tuvieron su mayor auge en la extracción de carbón y los Altos Hornos no cesaban de fundir hierro para los astilleros y construcción en general, así como para la fabrica de maquinaria. 

La emigración supuso una gran fuente de riqueza en divisas para el régimen y elevó también el desarrollo de los españoles de aquí y aquellos emigrados pusieron la pica que propició el desarrollo turístico de España a todos los Estados europeos, a que la emigración se extendió como una balsa de aceite por Francia, Alemania, Suiza, Bélgica, Holanda y Gran Bretaña, luego se ampliaría a otros países europeos y en su conjunto supuso que los españoles viviesen algo mejor. No todo es negativo, también hay cosas muy positivas económicamente hablando. En ese espacio de tiempo nació una clase emergente, denominada “la Clase media española”.

Las obras del pueblo