UNA NUEVA MODA MOLESTA

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La Policía Local ha impuesto más de treinta multas en lo que va de año por la organización de fiestas nocturnas en domicilios particulares de la ciudad. Unas sanciones que antes no se cobraban por la mala gestión de las denuncias pero que ahora pasan a engrosar las  arcas municipales y que, además, se están convirtiendo en algo muy habitual debido a que cada día son más los jóvenes que optan por quedarse en casa en lugar de pasar frío en los botellones o pagar un precio más elevado por sus consumiciones en los establecimientos públicos.

UNA NUEVA MODA MOLESTA